lunes, 18 de enero de 2016

Empieza Ideas erráticas, despedimos El Blog de la Economía.

En diciembre de 2010 empecé a publicar artículos que siempre discutía con Rocío, su ausencia me ha hecho alejarme de este espacio, la publicación de post originales en el Blog de la Economía sin el ritual previo de discusión me parece imposible. 

Es cierto que en este periodo he escrito un capítulo de un libro, hice un discursito en el Ateneo de Madrid con Libres e Iguales y voy con asiduidad puntual a Capital Radio para intervenir en el espacio público. También participé en múltiples actos promocionales y homenajes pero hasta ahora no había vuelto por aquí.

Hoy vengo a cerrar una etapa y lo hago porque quiero abrir otra, mi intención es seguir escribiendo tanto en Ideas erráticas (el nuevo nombre de este espacio), como en otras tribunas y si esta llama prende también en un nuevo libro, ojalá. 

En esta andadura además de tratar de pensar a la intemperie, iré más errante si cabe, sin el abrigo del cálido y monumental techo de Rocío. Para despedir el Blog de la Economía les dejo el texto que leí en la presentación de La Economía a la intemperie que celebramos en Ámbito Cultural del Corte Inglés el 24 de febrero de 2015. Es una explicación detallada de quienes fuimos y por qué escribimos ese libro y éste blog.




Buenas tardes,

Muchas gracias por su (nutrida) asistencia a este acto festivo y comercial. Me siento, nos sentimos muy honrados.

Es un honor contar con dos padrinos como Miguel Sebastián (el economista que estuvo al frente del servicio de estudios del BBVA y que ya en el año 2002 detectó los problemas que enfrentaría la economía española por su burbuja inmobiliaria) y con John Müller a mi juicio el mejor cronista de la política económica del panorama nacional.  La exposición de ambos ha sido tan complementaria como podía desear. 

Por supuesto, muchas gracias a Deusto (planeta) y a sus profesionales. No olvidaré nunca la alegría con que recibimos la noticia de que este libro se daría al público en su sello. Una alegría que en un día como hoy parece más que justificada.

 No les hablaré demasiado del contenido del libro:

-        revisa la salud del capitalismo y de la democracia y la relación entre ambos,

-        también hace una genealogía del Socialismo del siglo XXI

-        y pone en perspectiva la financiarización de la economía y la destrucción del ahorro.

-       Ofrece una versión alternativa de la globalización y la desigualdad a la expuesta por el hoy famosísimo Yanis Varoufakis en su libro más popular. No preveíamos su notoriedad pero nos alegramos de haber dejado negro sobre blanco y con sus mismas armas retóricas otra visión del mundo. 

-        También tratamos desde un punto de vista histórico el mercado de trabajo en España y hacemos una reflexión sobre el capital y la vivienda.

Los temas son muy amplios y diversos y pese a ello hay un hilo conductor que recorre todo el libro. Es un libro que recoge el saber de otros muchos y que les puede hacer pensar, no puedo dejar por tanto de animarles a comprarlo, a regalarlo a sus amistades o enemistades, e incluso a leerlo y criticarlo.

Sí les diré que pese a la desmedida ambición de los temas que plantea creemos que es sólido, informado, bien tejido y aunque no responde a casi ninguna de las preguntas que plantea sí ofrece una manera de pensar que se aleja tanto de lo los tópicos como de las orillas más cenagosas del pensamiento.

Este libro no nace por ninguna oportunidad de la actualidad, tampoco por la mal llamada crisis y tiene más que ver con los grandes cambios políticos en el mundo en las últimas décadas y también, como no, con la biografía de los dos autores.

Como casi todos sabrán: Rocío y yo además de haber escrito este libro juntos y tener dos hijos (que está feo que lo diga yo) pero son un par de joyas hemos sido pareja desde el año 2000. En todos estos años hemos discutido mucho sobre verdad, justicia, moral y los límites del conocimiento aunque en honor a la verdad más que discutir lo que ocurría es que ella me enseñaba lo planas y equivocadas que eran algunas de mis ideas del utilitarista que fui.

Rocío fue mi mentora y cuando apenas llevábamos unas pocas semanas juntos y quizá un poco hastiada de esas radios que tronaban (y truenan) en cada habitación y de esa prensa que escupía actualidad me trajo en el sobrio y elegante azul Gredos la Iliada y la Odisea.  

Yo era un muchacho que creía saber de casi todo y que en sus primeros 24 años de vida había visto de muy niño procesos de rápido crecimiento y desplome, la devastación económica y social de mi pueblo: Valdecaballeros en Badajoz por el cierre de la central nuclear en construcción y el auge en paralelo y debido al mismo conjunto de decisiones de política energética de la cuenca minera asturiana del Nalón donde están mis raíces y buena parte de mi familia.

Años después viví el despegue fulgurante y quiebra catastrófica de la empresa constructora de mis padres.

En 1999 trabajé en la fallida salida a bolsa de Ya.com. En esos días  y casi a la vez conocí a Rocío y ya con ella en la primavera de 2000 vivimos como estallaba la burbuja puntocom.

Empujado por Rocío hice un máster en análisis financiero en la Carlos III y fue en el triste septiembre de 2001 y desde Cambridge mientras ella completaba una estancia de investigación desde donde terminé mi tesina sobre la burbuja puntocom y los límites del crecimiento financiero.

A la vuelta del otoño cartabrigense en 2002 nos encontramos un país muy diferente al que habíamos dejado unos pocos meses antes,  habíamos entrado en el Euro y el precio de los pisos subía alocadamente cada mes. Empecé a trabajar para Telefónica móviles y casi a regañadientes y por prescripción paterna compramos un piso que vendimos en el otoño de 2008 antes de que naciera nuestra primera hija.

Ese año de 2008 tuve la oportunidad de dar clase de fundamentos de la economía en la Universidad Carlos III a los estudiantes de Comunicación Audiovisual. Fue un privilegio poder pensar cada día que contar a mis alumnos mientras caía Lehman Brothers , se movilizaban en planes de salvamento de cientos de miles de millones de $ con apenas un folio y en España la mayoría de las cajas de ahorro estaban en una situación que sólo podía conducir a su quiebra y/o a que España necesitara asistencia financiera  internacional como así sucedió; aunque el gobierno actual niegue hoy los hechos que todos vivimos.

En 2010 nació nuestro hijo Carlos y a final de año la empresa para la que yo trabajaba como director de ventas del sur de Europa: Fox Mobile decidió retirarse de la gran mayoría de sus negocios digitales y en especial de los que tenía en Europa.

Una vez más tocaba empezar de nuevo y las exigencias burocráticas de la carrera académica de Rocío nos invitaban a salir de nuevo de España. Decidimos que ya que había que irse trataríamos de ir al epicentro del terremoto económico mundial: Nueva York, y Rocío una vez más superó las expectativas consiguió ser invitada a Columbia durante ese otoño.

Mientras, yo empecé a escribir mi blog (aunque para ser justos debería decir nuestro blog), sobre muchos de los temas que había trabajado en mi curso como docente. En Rocío tuve a la mejor de las editoras posibles. Nunca se cansó de hacerme ver mi querencia por las conclusiones apresuradas, la agramaticalidad y el anacoluto, así como mi uso aleatorio de los signos de puntuación. Y es que escribir en pareja es como hacer un hijo, pero he de decir para ser más exacto que es más parecido a la fase del parto que a la de la concepción.

Además de escribir tuve una intensa actividad en redes sociales y en tertulias radiofónicas underground analizando la crisis de deuda europea y las políticas de los gobiernos.

Para la primavera ya publicaba mi blog en espacios diferentes a mi propia bitácora y en verano antes de hacer las maletas para Nueva York me afilié a UPyD como parte de mi compromiso con España, nos íbamos unos meses pero no quería estar ajeno a lo que pasara en nuestra sociedad.




Llegado a EEUU tuve la enorme suerte de que Bloomberg me acreditara con mi humilde blog como medio de comunicación y pude asistir a las cumbres que se organizaron durante esos meses sobre deuda europea, bonos municipales y estatales, emprendimiento o política monetaria. Allí pude escuchar a académicos, directivos de las agencias de calificación, bancos de inversión y políticos estadounidenses.

A la vuelta de nuestra estancia americana me incorporé como voluntario al grupo de trabajo de Economía de apoyo al diputado de UPyD Álvaro Anchuelo.

Rocío y yo recibimos en 2012 la invitación para impartir clases en Huambo (Angola) durante 3 meses en aquel verano y fue en el marco de ese proyecto cuando surgió la idea de plasmar en un libro nuestras reflexiones sobre el capitalismo y la democracia. Pero la convocatoria imprevista de elecciones en Angola y su legislación que interrumpe la docencia durante la campaña electoral desbarataron nuestros planes. Empecé a trabajar en un proyecto de un año ligado a las telecomunicaciones y Rocío volvió a su docencia.

Fue al inicio del verano de 2013 cuando le contamos a Roger Domingo nuestra idea del libro que queríamos escribir y de ese día es la foto de la sonriente Rocío que aparece inmortalizada en las solapas de la cubierta.

En septiembre de 2013 escribimos juntos un artículo: las construcciones mitológicas de la crisis que presentamos en el Congreso de politólogos que se celebró en Sevilla. Pocas semanas después supimos que Rocío tenía un tumor.

La lectura fue un refugio en esos primeros meses de parálisis. En el verano de 2014 fue cuando Rocío me urgió a empezar a escribir este libro que hoy presentamos.

Primero fue un índice con puntos aparentemente inconexos, después duros debates entre los autores (Rocío era una persona extraordinariamente crítica (sobre todo consigo misma) y descreída y aunque las etiquetas no fueran con ella en la medida que por ejemplo podemos decir que Arendt fue judía podemos decir que Rocío fue de izquierdas y una persona concienciada con el ecologismo), pueden imaginar sólo viendo el índice que se peleó pulgada a pulgada por cada frase y por cada adjetivo aunque lo cierto es que Rocío y yo solíamos acabar estando de acuerdo en todo.

A hombros de la gigante que fue Rocío fui escribiendo cada capítulo y ella fue editándolo y mejorándolo con cada una de sus eruditas y sabias aportaciones, hizo explícita la trabazón entre los puntos tanto en el prólogo (que escribió en su integridad) como en el hilo conductor del libro y fue una eficaz capataza que me hizo trabajar 7 días a la semana y abandonar proyectos que se habían agotado como fue mi militancia en UPyD.

Rocío en esos meses estudió expresamente para el libro con su entusiasmo y rigor habitual. Leyó a Judt, Galbraith o a Tortella y también trató y creo que consiguió que Agamben o Foucault  tuvieran su espacio en un libro tan amante de la paradoja y que por tanto no tenía reparos en ser inequívocamente moderno y sin lugar a dudas estar posicionado contra la modernidad del economicismo.

Decía Antonio Valdecantos en el obituario Rocío Orsi, filósofa publicado en El País el 16 de diciembre de 2014 que:

 Rocío Orsi ha sido una filósofa de la acción en su sentido más amplio (en el correspondiente a lo que en griego se llamaba praxis y también en el de aquello que se denominó poiesis) y su muerte cruelmente temprana no le impedirá seguir ejerciendo la honda influencia que en vida ha tenido y que su obra merece… La irrepetible personalidad de Rocío Orsi va a seguir dejándose notar durante muchos años y su obra se mantendrá en pie entre lo mejor de la filosofía española de las últimas décadas.”

Creo y también deseo que este libro, excursión por las ciencias sociales, también retrate esta actitud.

Rocío en una entrevista que también quiero citar hoy dijo que:

 La tarea de la filosofía hoy es la de siempre: pensar de manera detenida y profunda en las cosas que creemos y nos importan, en por qué las creemos y por qué nos importan.

No nos dejemos engañar por la virtualidad antisistémica de muchos movimientos, la propia postmodernidad se ha convertido en un sistema con todas las complejidades y rigideces (lingüísticas, teóricas, tribales) propias de otros sistemas célebres. Además, la filosofía siempre fue también historia de la filosofía: un diálogo permanente con la tradición. Esa es pues una tarea infinita, y no hay postmodernidad que la agote. 

(e incidía sobre la abstracción de la filosofía)

La filosofía es inactual e intempestiva, ahí reside su fragilidad en estos tiempos tan proclives a interesarse por lo actual', pero también su permanente fortaleza. Porque la crisis que sufrimos es también de ideas: hemos estado (y añado yo. seguimos) sumidos en un autoengaño colectivo insidioso e imprudente

Con este libro hemos pretendido con la excusa de la economía, la política o la historia tratar de provocar que nuestros lectores piensen sobre sus creencias, en por qué tienen esas creencias, en cuales son los fines de las mismas y si más allá de fetiches emplean los medios adecuados para aspirar a esos fines que nunca deberíamos aceptar por dados.

Muchas gracias.

Madrid, 24 de febrero de 2015.





He vuelto, se acabó este descansito. He vuelto porque el calor de los míos ha calado en mis sentidos. 





1 comentario:

  1. El día de la presentación hubo un texto mucho mejor que el mío, es éste de John Müller que dejo de nuevo aquí para quien se lo perdiera en su día. https://johnmuller.wordpress.com/2015/02/25/bienvenido-terremoto/

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